Vidente de cenizas

Consúmete poema en el fuego por ti encendido.
La palabra estalla en el sílex y se disipa en cenizas.
Vidente, ¿has reconocido en las cenizas el drama original
que remonta desde el fondo de esta fuente sombría?

Poema, te arranqué del pico del pájaro que vuela en mi sangre,
el cielo rutilante de mis venas en fuego
bajel entre dos mundos irreconciliables,
auroras y lunaciones que han conservado su misterio.

Te arranqué a la furia de los iconos, esas escalas ocultas,
al rayo de la lanza del guerrero unido a la piedra,
al sueño de aquellos que están por encima de artificios y quimeras,
y, justo al lado, a penas muertos, renacen otra vez.

Ahora estamos dos mundos, dos diablos, dos enemigos en guerra,
estamos en guerra sin salida, puñal contra puñal.
¿Quién es el vencido? ¿Quién el victorioso? ¿A quién el alba de heridas insensatas?
Consúmete poema en el fuego por ti encendido.

Aco Šopov, Vidente de cenizas (Гледач во пепелта), 1970
Traducción de Luisa Futoransky, Sol negro, 2011