Última plegaria de mi cuerpo

Negro tu hálito, blanca la noche,
las sienes hinchadas de crecer.
Erígete espada entre estos cuerpos alineados
antes de caer ciego de candor.

Pero a la inversa, nada habrá cambiado del juego,
ni su misterio, ni siquiera su modestia.
Y las hierbas que te invadirán de sombra
quemarán en el incendio de tu sed.

Aco Šopov, Noser (Небиднина), 1963
Traducción, Luisa FutoranskySol Negro, 2011