Segunda plegaria de mi cuerpo

Cuerpo arrojado como un puente entre dos orillas,
cuerpo viviendo de las madrugadas de tus deseos,
Mañana nada habrá cambiado,
Sino las dos huellas de las dos ráfagas violentas,
cuerpo arrojado como un puente entre dos orillas.

Cuerpo extendido como un puente esperando, paciente
de hace mucho que la dicha lo despierte…
Desahógate, como un río domado,
que azul de dulzura resuena en todos sus arcos
ese cuerpo arrojado como un puente paciente en su larga espera.

Cuerpo entregado como un puente al poder de las olas,
con el fin de encontrar su rostro olvidado,
después de todas las vigilias, todas las mareas
verdadero reverbero de todos los votos ilusorios
cuerpo entregado como un puente al poder de las olas.

Aco Šopov, Noser (Небиднина), 1963
Traducción, Luisa FutoranskySol Negro, 2011