Mal tiempo

Cómo me arrastra el río, cómo me precipita
de un lago a otro, de una a otra sed.
De la garganta silenciosa de los peces nace ineluctable
el canto de los que giran sin tregua como girasoles marinos.

Abajo de esta torre, ven a avivar las brasas
bajo las alas del pájaro acuático
el temblor de la más pequeña flor mece todos los siglos,
y pasea la sombra inmensa de antiguos rostros.

Las entrañas rugen, el rayo las desgarra como desgarra el denso cielo,
el mundo está desarraigado, los viejos ejes rechinan,
ante lo argentino de las olas todo se inclina,
se desmaya y muere como ante los senos en esplendor.

Llorad aguas, aullad entrañas, brama tierra en llamas.
El tiempo mal tiempo es el verdadero tiempo.
Bajo tu cuerpo la tierra se tiende fatigada
y el caballero negro llega para recoger su fruto.

Aco Šopov, Vidente de cenizas (Гледач во пепелта), 1970
Traducción, Luisa FutoranskySol Negro, 2011