Lago, cercano al monasterio

Negros jinetes, blanca caballería.
En la pared guerreros crueles con rostros de santos.

Cabalgan olas. Cabalgan caballos. Un sarraceno los persigue.
En la orilla una joven: la orilla se irisa

En la orilla irisada una joven erguida.
El sol se desliza en una lanza ya cantada, ya balada.

Jinete de viento, caballería borrascosa,
Agua doble, somos de la misma edad, pero no del mismo mundo.

Agua que mana del centro del fresco,
mi garganta es de sol, mis ojos racimos de fiebre.

La joven que permanece en el banco se irisa.
El sol se atraviesa en la lanza legendaria.

Todopoderosa la palabra se dispersa y te busca,
para resonar en ti como una moneda de oro.

El agua regresa al fresco mural
llevando la palabra y el fuego de las alturas.

Aco Šopov, Vidente de cenizas (Гледач во пепелта), 1970
Traducción, Luisa FutoranskySol Negro, 2011