Sol negro

I
Sol negro sin levante ni poniente
sin cielo para orar, sin tierra que incautar

Quien desea abrevar de tu esplendor
está exilado del Gehena, exilado del Edén.

Las hierbas se arrodillan, los árboles corren descalzos
ante tu flor en llamas, portadora de cenizas negras.

Sol negro, pájaro disfrazado de astro
quien cree haberte captado no sabe qué es el abismo.

Sol negro, negro, sin levante ni poniente
sol negro para sedientos que se acercan a la orilla.

II
De qué país desconocido, de dónde vienes
oh sol negro, pájaro que picoteas el árbol vivo

¿Qué hechicero te envió, por qué secretos poderes
arcoiris sobre trescientos Volgas y trescientos Nilos?

¿De dónde viene este arnés celeste, cinta engalanada
entre las galaxias oscuras y nuestros dos universos?

Mi dolor es acaso anterior incluso al sufrimiento
anterior incluso a verte erigido como una barricada astral.
Oh sol negro, ¿quién te posa sobre mis hombros
para que te porte, poema, en lugar de mi cabeza?

III
¿Dónde me llevas ahora, qué antro sordo
sabrá conservar todos nuestros secretos?

Las estrellas nos miran, pero las estrella son ciegas.
Sólo nosotros en el mundo, dos arrecifes confundidos

¿Pero quién nos acecha, quién es el arquitecto
que nos tapia vivos en una pirámide muerta?

Oh poema, tierra, mujer, o vida y muerte a la vez
me saciaré hoy todo cuanto me ofreces.

Sol negro, sin levante ni poniente
en vano te formulo una plegaria guerrera.

Aco Šopov

(Traducción de Luisa Futoransky)